|
Paso a la cuchara
El paso a la cuchara se efectúa con la introducción de nuevos alimentos durante el período de la diversificación alimenticia.
El paso a la cucharita
Para que el niño acepte el paso a la cucharita es imprescindible familiarizarlo con suavidad. En primer lugar, instálalo cómodamente. Las primeras veces, instale al bebé sobre sus rodillas para no desorientarle. Y es que el bebé hasta ese momento tiene la costumbre de ser alimentado siempre pegado a ti. Más adelante, podrás instalarlo en su silla o en su hamaca.
Debes ofrecerle alimentos lisos que se derritan en la boca y verificar la temperatura de éstos antes de de dárselos. La temperatura ideal se sitúa entre los 35 y los 37°C. El niño puede rechazar un alimento demasiado frío como un postre o una comida sacada de la nevera. En ese caso, recaliéntalo antes de de dárselo. Al principio del paso a la cuchara, el bebé todavía no sabe tragar muy bien, así que déjale tiempo para aprender y felicítale al más mínimo progreso.

¿Cómo darle la cuchara?
Lo primero es posicionarlo correctamente. Siéntalo muy derecho sobre tus rodillas. Como ya hemos dicho anteriormente, posteriormente podrás colocarlo en su silla. Debes acercar suavemente la cuchara hacia su boca e inclinar ligeramente la cuchara hacia arriba (hacia el labio superior). Mantén la cuchara en esta posición y deja que sea el bebé el que tome el alimento a su ritmo.
Todo cambio necesita tiempo de adaptación. Así que no desesperes y no fuerces al niño a comer con cuchara si todavía no está listo para hacerlo (esto puede ser un paso para atrás y posteriormente le costará más aprender a comer con cuchara). Al contrario, lo que tienes que hacer es ser paciente, introducir el aprendizaje con suavidad y felicitarlo al menor progreso.
|